Autor: Eduardo López

¡Negarnos a repetir!

La envidia pobre de la inseguridad humana nos lleva a vivir actos terribles. Esas cutres e indecentes acciones no son más que residuos de generaciones infectadas por la política conservadora que nos gobierna y nos roba libertad. Muchas veces me pregunto: ¿Qué sería de este mundo sin guerras? No es, ni será nada. Si ellos lo hicieron debemos repetirlo, es patético actuar conforme nuestros antepasados lo hicieron. Todo cambia, evoluciona o como pasa hoy día se deteriora. Tristes, impotentes y solos se sienten todos aquellos individuos que huyen del sistema injusto en el que vivimos. Lo que hace falta es coraje, ganas de revolución y fuerza para interponernos a sus reglas. Podrán llamarnos rojos, pero roja es la sangre que ellos derraman en todas sus batallas. Aún así seguimos sufriendo las consecuencias de sus errores. Para qué quedarnos quietos y sumisos si podemos gritar alto… ¡Libertad! La voz real del pueblo permanece en las calles, en las plazas y en el mar donde todas aquellas almas flotan. Eduardo López

Nuevas andadas

Se han acostumbrado ya mis pies y este suelo a mis pisadas. ¿Cómo es posible andar sin descanso tantas horas como el cuerpo aguante? Una vez más, es sencillo decirlo y todo un mundo vivirlo. El agotamiento es en ocasiones ficticio y siempre se puede más de lo que se cree. Llego a nuevo sitio, me permito plantar mis raíces y dejar que la tierra absorba mis ideas. Poco a poco, paso a paso, la piel se acopla al clima, el mar sin complejos cuida la locura de mis pensamientos y el sol, cuando sale, mata la negatividad gris de esta aventura enriquecedora que esta vida me regala vivir. Perseguir tus sueños sin miedo, lejos, cerca y para siempre. Eduardo López Eduardo López

¡Ahora!

Se interponen diariamente incontables miradas, tropezamos millones de veces en la misma y afilada piedra, sin embargo, nos acostamos sonrientes. Si no lo has hecho, techo. Toca estiramiento ocular, párpados dados de sí y mente a rebosar de ideas. -¡Qué de abstracción bolígrafo!- En realidad debemos sentirnos orgullosos de vivir, de tener tiempo y aceptar los finales injustos. Ya existe un lugar para la muerte, nuestra labor principal es no arrepentirnos de lo ocurrido, apretar los dientes con la excitación y seguir marcando trayectorias lejanas para algún día alcanzar los sueños en los que como tú nunca nadie va a confiar. Déjate de excusas, hoy ha sido un buen día. Eduardo López Eduardo López

En los ojos la memoria

A veces el tiempo juega con la mente, las ideas navegan sin rumbo, aun así, la realidad se enfrenta cara a cara a la confusión. ¿Días? ¿Semanas? ¿Años? Se puede perder la orientación fácilmente, pero los recuerdos valen un precio emocional que pagamos encendiendo el botón de la memoria. Esas imágenes inundan el campo visual, las vemos como si estuvieran rozándonos la piel. Es eterno imaginar y por ello es genial perderse en los pensamientos, dar de comer vino a la música, beber ricas emociones y bailar el momento hasta despertar del sueño. Abrir los ojos para evadirse y conquistar la imaginación. Eduardo López Imagen por Eduardo López

Vuelo y raíces echadas

Cuando lo nuevo sorprende, la mirada pierde el norte y la memoria colecciona nuevas experiencias. Es especial ver florecer nuevos caminos que descontentos huían de la tormenta que los dejó secos y llenos de ceniza. Necesitamos ver para confiar en nuestro futuro, tropezarnos con culturas contrarias a nosotros y que estas nos hagan crecer a pasos agigantados. El mismo cielo pero en perspectiva distinta nos acoge con sus nubes creativas para, de vez en cuando, sacar de nuevo al sol radiante que hidrata nuestra piel sin esperar nada a cambio. Cuánta verdad en cada suspiro, cuánta sinceridad en cada abrazo y de verdad qué placentero es conquistar con nuestros pies nuevos territorios. Es tan fácil como entregarse de verdad al tiempo, dejarse llevar por las costumbres y sembrar nuevas compañías. ¿Cómo sería vivir sin arriesgar? ¡Que continúe la aventura! Eduardo López Eduardo López