Autor: Eduardo López

¿Se irán o nos iremos?

No veo miedo, observo vuestra cobardía. No creo en las amenazas, confío en mis valores. No huí por desesperación, volé lejos para ver el mundo desde otra perspectiva. No admiro vuestro odio, amo las relaciones humanas. No hay nada bueno en dividirnos, sí lo hay en fundirnos unos con otros. No es vuestra conveniencia y decisión, es la de todos nosotros que vinimos en busca de un futuro mejor. La última palabra es de ellos, pero el grito desgarrador es bien nuestro. Eduardo López Anuncios

Me dejaron loco

Es amor escondido en cada verso, es salir adelante tras el punto y final. Porque las letras dedican su vida a perseguir a sus compañeras de camino. Las palabras se enfrentan y después se aparean. Se fusionan sus sonidos y la musicalidad da belleza a nuestras ideas. Pensarán que hay locura en cada mano, pero también hay amor en cada frase. Es alucinante cómo los humanos nos unimos y nos despegamos para crear nuevas comodidades. Y cómo se unen las palabras para guardar constancia y ayudarnos a recordar. El tiempo nos hizo enamorarnos. Las letras ligaron con mi cabeza, se dieron abrazos en el papel y esas creaciones son hoy día mi mayor pasión. Eduardo López

A sus órdenes

Claro que sí jefe, aunque estoy ocupado. He de realizar correctamente mi trabajo. Por supuesto, también cuido de su hijo. Si se despista le doy un poco de zumo de manzana. Si grita cierro la puerta de su despacho para que no le interrumpa en su serie. Si llora le tapo la boca con un calcetín. Mientras procuro hacer mi labor y a su vez vigilo a su hijo, fotocopio los papeles de su guardería y le preparo un café; solo, doble de crema y cuatro cucharadas de azúcar moreno. ¿Desea que haga algo más? No, no estoy perdiendo el tiempo. Usted me ha robado la oportunidad de aprovecharlo, señor. No soy más que su esclavo y perdona que le diga, estoy haciendo de todo menos trabajar. ¿Despedido? Nunca entenderé para qué sirve la autoridad. ¿Para holgazanear? Abusan y es su momento. Hoy decidís vosotros, pero mañana mando yo. Eduardo López

¡No esperes más!

¿Quién dijo que vivir fuera fácil? No hay dolor sin sentimiento y es absurdo seguir esperando el momento. Querido amigo tiempo, pasas de mí y por mi vida a toda velocidad. Aún así no voy a perder por tu culpa la oportunidad de hacer lo que me plazca. No voy a esperar a que aprendáis a llevar el país. No voy a esperar a que me llamen para trabajar de lo mío. Tampoco voy a esperar la muerte cruzado de brazos. Prefiero machacarme hasta hacer de piedra mis músculos. Voy a reír hasta emocionar al llanto. Voy a soñar sin límites. Voy a escribir y a respirar cada palabra hasta que la muerte nos separe. Mientras hacéis tiempo y perdéis vuestra oportunidad, otros vivimos cada instante la realidad. Eduardo López Imagen por Raquel Ruiz

Jacinto en ruinas

Jacinto está pasando por una mala racha. No ha superado el casting para la obra musical y su mujer hace semanas que no aparece. Tras tantos palos, ha decidido refugiarse en el alcohol. Las noches de locura le están llevando a un completo estado de descontrol. Todo para Jacinto son problemas. Eduardo López