Nuevos caminos

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Los pasos comenzaban a agotarse debido a las calzadas llenas de trampas, en definitiva no son más trucos para cegarse de la realidad. Empiezo a comprender demasiadas cosas y estoy perdido en mis errores y obsesionado por encontrarme con los aciertos. Recuerdo que mi mente quería evadirse, irse lejos donde los placeres me abrazaran sin arrepentimiento. Fue una etapa de puro aprendizaje, no se puede volar sin alas pero la poderosa mente puede viajar, saltar y elevarse hasta donde tú se lo permitas. Hoy me doy cuenta que la falsa felicidad me aleja de la realidad que persigo. ¿Qué me faltan? ¡Nuevos caminos!

Coge y suelta sin miramiento, sino te conviene, quizás el cambio de planes y acompañantes te permitirá encontrar tu objetivo más importante.

¡Vive tu vida a tu manera!

Eduardo López

Imagen por Eduardo López

¿Sin él qué seríamos?

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No hace falta ver para creerlo. Está siempre acompañándonos y en ocasiones es el suyo propio, el nuestro, el que nos mantiene vivos y saltimbanqueando. ¿Cosquillitas en el vientre? ¿Mariposas en el estómago? Nada de eso. Pero… sí latidos retumbantes que ansiosos buscan ese olor, esa piel lisa donde acurrucarse. A veces la emoción se traga las palabras y una simple mirada simboliza la llama. Se enciende con una chispa y si prende, estarán sus legañas todas las mañanas en mi almohada. Algunas veces la ilusión es mágica y fugaz. ¡Fue excitante y verdadero! Pero no fue eterno. Ya experimenté el mío verdadero, lo sabemos, lo vivimos, lo queremos.

La obsesión nos engaña y nos hace insensibles. Debemos amar sin esperar, debemos besar sin cesar. Primer paso amarse a uno mismo.

Eduardo López

Imagen por Eduardo López

¿Mal despertar?

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Mis párpados se despertaron pegados a causa de lo acomodadas que estaban mis pestañas. Abrí un ojo para ver dónde me encontraba, desconocía el paradero donde había dejado caer mi cuerpo, inconsciente, sobre el paso dormido del tiempo. Primera idea caducada, no hice las tareas adjudicadas. No te olvides del deber que sin querer te traicionan las sábanas. ¡Sí! Me levanté malhumorado, no había cumplido mis objetivos. Con la vista medio nublada, activé mi motor de arranque y… cuesta, cuesta arrancarlo. Apoyé el pie derecho y se dobló hacia adentro. Apoyé el pie izquierdo y se dobló hacia fuera. Me tropecé, caí al suelo y desesperado comencé el día. Mañana sea como sea me iré a la cama satisfecho por lo acontecido, haré todo lo que esté en mis manos.

No dejes para ayer lo de mañana. Apura las fuerzas hasta el límite, no duermas sin tener la autoestima alta. Gracias por aguantar mis malos despertares. ¡Qué mal trato a mis sueños!

Eduardo López

Imagen por Eduardo López

Salpican y renuevan

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Bordadas en agua trazan sus trayectorias de caída. Caen y vuelven a subir a las nubes con ganas de limpiar el suelo seco por donde las plantas de mis pies pasan. Son la ilusión de hacer grande algo tan pequeño y bello. Son señales del cielo. Son lágrimas de ceniza que prenden tras el fuego humano que destruye su propia naturaleza. Son huellas de sudor tras los esfuerzos. La emoción las expulsa de mis ojos con intención de renovar ese sentimiento profundo. Rasca y rasca por dentro, con el fin de encontrar su alimento, sensaciones vivas con atrevimiento.

Conté gotas en el cristal, bebí su forma para hidratar el alma y sus deseos hasta hacerlas desahogar.

Eduardo López

Imagen por Victoria López

Contra el tiempo

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El tiempo nos esclaviza y nos obliga a llevar vidas rutinarias y aburridas. ¡Vamos a romper los esquemas! ¡A acabar con todos los relojes del planeta!

Eduardo López y Raquel Ruiz

¿Quién es A y quién es B?

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A) – Hola buenas tardes, soy Egocéntrico y este es mi esclavo, su nombre es Torturado desde pequeño, pero yo le llamo Tortu aquí se hace lo que salgan de mis cojones.

B) – ¡A sus órdenes mi amo!

A) – No seas pelota que ya nos conocemos Tortu aquí se hace lo que salgan de mis cojones.

B) – De acuerdo, señor. No pretendía molestarle. ¿Algo que pueda hacer por usted, Egocéntrico roba sueldos?

A) – Pues si, hoy es tu día, tengo un encargo importante para ti.

B) – ¡Ah! ¿si? ¿cuál es?, ¿tengo que robar comida en Cáritas o en el Pan nuestro?

A) – No, eso los martes y jueves torturado. Tienes que ir al ayuntamiento y pegarle una pegatina de prohibido robar al seguridad.

B) – Qué cosas más raras me encargas, mi señor.

A) – Torturado de mi vida y de mi corazón. Cumple las órdenes y beberás agua hoy.

B) – A sus órdenes… ¿Tú a quién representas Ego?

A) – Yo soy el político que quiere lo mejor para su pueblo.

B) – Ah… ¿Soy yo el pueblo?

A) – Eres la clara imagen del pueblo.

B) – Guay, por eso cumplo sus órdenes y bebo agua de vez en cuando. ¡Qué afortunado me siento!

A) – Haces bien tu papel y yo más rico cada vez, estoy extinguiendo a los ladrones del poder para robar yo y quedarme con todas sus fortunas, la tuya también, eh Tortu…

B) – Por supuesto, todo tuyo, si quieres mi pensión te la regalo. No creo que llegue a tan viejo.

A) – Corre, ve al ayuntamiento. Hazle una foto y cuelgala en internet, mientras yo iré a la tesorería a mangarme unas pocas pagas de cargos políticos. ¡No se darán cuenta!

B) – Si me ven, ¿qué hago?

A) – Callar, aguantarte las ganas de gritar y aceptar las injusticias, es tu papel, pueblo.

Es la realidad, nos manejan y nos torean como quieren. Si no estás avispado se apropian de tus esfuerzos y se cuelgan las medallas de tus éxitos. ¡Ojo! Se creen nuestros dueños…

Eduardo López

Imagen por Eduardo López

Realidad en el café

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¡Buenos días cafeína! ¿Qué sería de mis días sin tu presencia? Eres amargo como mis despertares malhumorados pero también suave y cremoso ritual con el que arranco la rutina. A veces mezclado con leche y acompañado fríamente con hielo, pero siempre sin azúcar. El dulce para después, cuando el alma esté sin aliento tras los esfuerzos realizados. Te mueves en círculo cucharilla, crema a un lado y cubitos de hielo congelados ansiosos de ser devorados. Ese sabor remueve y reactiva mis emociones, necesito estar en alerta, puede cruzarse una emoción fuerte y no son presa fácil. Te agradezco tu gran compañía y sobre todo gracias por darme vida en cada despertar. El malhumor y la negatividad desaparecen cuando tu mano se sitúa frente a mí para ayudarme a levantar de la cama.

Sábanas malvadas contra el café de por las mañanas.

Eduardo López

Imagen por Eduardo López