¿Quién es A y quién es B?

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A) – Hola buenas tardes, soy Egocéntrico y este es mi esclavo, su nombre es Torturado desde pequeño, pero yo le llamo Tortu aquí se hace lo que salgan de mis cojones.

B) – ¡A sus órdenes mi amo!

A) – No seas pelota que ya nos conocemos Tortu aquí se hace lo que salgan de mis cojones.

B) – De acuerdo, señor. No pretendía molestarle. ¿Algo que pueda hacer por usted, Egocéntrico roba sueldos?

A) – Pues si, hoy es tu día, tengo un encargo importante para ti.

B) – ¡Ah! ¿si? ¿cuál es?, ¿tengo que robar comida en Cáritas o en el Pan nuestro?

A) – No, eso los martes y jueves torturado. Tienes que ir al ayuntamiento y pegarle una pegatina de prohibido robar al seguridad.

B) – Qué cosas más raras me encargas, mi señor.

A) – Torturado de mi vida y de mi corazón. Cumple las órdenes y beberás agua hoy.

B) – A sus órdenes… ¿Tú a quién representas Ego?

A) – Yo soy el político que quiere lo mejor para su pueblo.

B) – Ah… ¿Soy yo el pueblo?

A) – Eres la clara imagen del pueblo.

B) – Guay, por eso cumplo sus órdenes y bebo agua de vez en cuando. ¡Qué afortunado me siento!

A) – Haces bien tu papel y yo más rico cada vez, estoy extinguiendo a los ladrones del poder para robar yo y quedarme con todas sus fortunas, la tuya también, eh Tortu…

B) – Por supuesto, todo tuyo, si quieres mi pensión te la regalo. No creo que llegue a tan viejo.

A) – Corre, ve al ayuntamiento. Hazle una foto y cuelgala en internet, mientras yo iré a la tesorería a mangarme unas pocas pagas de cargos políticos. ¡No se darán cuenta!

B) – Si me ven, ¿qué hago?

A) – Callar, aguantarte las ganas de gritar y aceptar las injusticias, es tu papel, pueblo.

Es la realidad, nos manejan y nos torean como quieren. Si no estás avispado se apropian de tus esfuerzos y se cuelgan las medallas de tus éxitos. ¡Ojo! Se creen nuestros dueños…

Eduardo López

Imagen por Eduardo López

Realidad en el café

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¡Buenos días cafeína! ¿Qué sería de mis días sin tu presencia? Eres amargo como mis despertares malhumorados pero también suave y cremoso ritual con el que arranco la rutina. A veces mezclado con leche y acompañado fríamente con hielo, pero siempre sin azúcar. El dulce para después, cuando el alma esté sin aliento tras los esfuerzos realizados. Te mueves en círculo cucharilla, crema a un lado y cubitos de hielo congelados ansiosos de ser devorados. Ese sabor remueve y reactiva mis emociones, necesito estar en alerta, puede cruzarse una emoción fuerte y no son presa fácil. Te agradezco tu gran compañía y sobre todo gracias por darme vida en cada despertar. El malhumor y la negatividad desaparecen cuando tu mano se sitúa frente a mí para ayudarme a levantar de la cama.

Sábanas malvadas contra el café de por las mañanas.

Eduardo López

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El efecto del tiempo

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Cuando los días grises se apropian de mis ganas de vivir, el mar de ideas contaminadas choca contra los acantilados de la negatividad. Esta crisis emocional consigue sacarme de mis casillas. Al mal tiempo, mi mejor cara. Porque si he aprendido algo en estos bien profundos años, es que este es mi momento. Mi oportunidad de darle al mundo la vida que tanto le falta. Se mueren las flores por miedo a asfixiarse, se extinguen las especies por temor a la soledad. Los días pasan y el alma tibia rasca por mis adentros en busca de un rincón donde amar. Hay que agradecernos a nosotros mismos que seguimos aquí, en el camino de nuestra propia victoria.

¿Sabéis cual es la mía? ¡Disfrutar de la vida!

Eduardo López

Imagen por Eduardo López

¿La tiro o la cuelgo?

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Hace tiempo que tiré la toalla. Y más tiempo aún hace que volví a cogerla para limpiar el sudor rabioso de mis frustraciones. El trayecto se ve sometido a caídas y a heridas provocadas por los numerosos tropiezos. Cada vez predominan más miradas al suelo y menos sonrisas de corazón. ¿En qué andamos pensando? – Yo ya no ando pensando, yo pienso en cada paso que doy ya que las retorcidas mentes están ensuciando los paisajes. Hay crueles personas invisibles a simple vista, que a nuestras espaldas ríen de nuestros desaciertos. ¡Fantástico! Millones de envidiosos se han reunido para cargar de inseguridad cada subida y bajada en la escalera del éxito. Con mis pensamientos he aprendido algo nuevo; la toalla para el sudor del esfuerzo y el fuego para aquellos mosquitos que taladran mis odios mientras sueño.

Mientras yo crea en mis sueños, vuestros intentos de hundimiento no tienen asiento en la representación de mi vida.

Eduardo López

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Imagen por Eduardo López

Cada cosa en su sitio

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Cansado del sistema cuadriculado en el que vivimos, me detuve a sembrar libertad en mis acciones. ¡Ya está bien de encasillarnos en nuestros propios actos!

Caminaba sin rumbo y casi nada grababa a fuego en mi memoria. Entre rejas de prejuicios me hallaba y sin éxito buscaba en la naturaleza la motivación. El río deshinibido y su caudal abrió mi mente, el paraíso entre mis dientes y ansiedad inconsciente. Buscaba sin cesar aventuras hasta que… detuve mis pies, ¡salto independiente!

La libreta me dio su brazo a torcer, somos amigos y compañeros de oficio. El conocimiento me ayudó a fundir mis palabras con el movimiento de árboles sedientos. El paisaje me fascinaba desde mi niñez pero ahora fusiono letras con sentimientos.

Bebo y leo en lugares distintos por conocer mi instinto en sus adentros. Patino a velocidad y las palabras derrapan a toda prisa sin miedo. Busco en mis textos la realidad con la sinceridad como pretexto. 

Eduardo López

Intercambio de tesoros

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Los vellos de los prados serpentean como las aguas de una bahía repleta de deseos humedecidos. El horizonte profundo ciega mis ojos y los rayos de luz me regalan su tranquilidad. Las barcas se balancean y salpican sutiles gotas de agua salada. Buen sabor de boca el del pescador que contempla el salto del pez. Un brinco de suerte, del mar a su plato. Como siempre mis nervios pellizcan mi interior y la inquietud envenena mi respiración. El entorno seductor me ha guiñado, quiere que permanezca quieto y expectante. Ha prendido la llama, mi vista drogada por su paz no da para más… por ello vendo rincones, yo te enseño mi paraíso a cambio de conocer de lleno el tuyo.

Quiero quedar con tu lugar preferido, estrechar su mano y conocer sus encantos.

Eduardo López

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Destruirlos antes de que aparezcan

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¡Qué ganas de asesinar a esos malos pensamientos que torturan mi autoestima! ¡Ya está bien! ¡Desapareced ya! No hay hueco para vosotros en este tren. Tuvisteis la oportunidad de destrozar toda la pasión que había invertido. Por suerte mi arma defensiva tenía 2 balas; una para malheriros y otra para extinguiros. Me ha secuestrado la seguridad y la paciencia, no quiero que nadie me rescate de ellas. Son las pinzas que me sujetan en esta cuerda eterna a la que llaman vida. El precipicio siempre está abajo, por lo tanto, cabeza alta y actitud positiva.

Si tan valientes sois para acercaros a mí, preparaos para el impacto frontal. Los músculos en su sitio pero la mente fibrada y ejercitada para machacaros hasta haceros desaparecer.

Eduardo López

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Imagen por Eduardo López

Música: Wadaiko MAtzsuriza – Kabuki Gomen-Jyo (Japanese drums)