Nuestro inevitable fin

Las hojas siguen precipitándose contra el suelo. Los pájaros siguen regalando sus conciertos. Las nubes siguen desahogando sus penas. Las ardillas como siempre escaladoras. Las palomas como siempre hambrientas. Los zorros como siempre viviendo de nuestras sobras. Los parques tristes, las calles limpias y los cielos transparentes. ¿Qué hacemos nosotros en los tiempos que corren? Jugamos al escondite. Y no somos tan fuertes, ni tan inteligentes, ni tampoco sobresalientes seres vivos. Nacimos para morir. Esperar algo más es engañarse a uno mismo.

Una vez más habrá que levantarse tras la caída. No somos inmortales pero sí grandes guerreros.

Eduardo López

Como un reloj…

Todas las noches me despierto a la misma hora para dejarme caer en el trono. Esos minutos de paz y de reflexión son esenciales para mí. Con un ojo abierto y el otro cerrado, entre sueños y realidad, doy protagonismo a mis primeras ideas. A veces me duermo en la taza, sin café, en el váter. Seguidamente me levanto, tiro de la cisterna y me vuelvo a acostar. Este es mi rito y no quiero dejar de hacerlo.

Sin que nadie me lo impida, cada noche me dedico unos instantes para organizar mis metas. Las que superaré al despertarme.

Eduardo López

La injusta historia se repite

Descubrir la importancia de los pequeños detalles es sabiduría vital. Para ello es esencial observar cada rinconcito que esta vida nos ofrece. La cobarde costumbre de alimentarnos de miedo es estrategia de los que se creen superiores. Ellos intentan distraernos para que no veamos la belleza de lo que nos rodea. A callar y a comer… Pero nuestro mayor defecto es cumplir sus leyes y permitir que tan innecesarias preocupaciones barnicen nuestras almas. ¿Qué somos? Somos hormigas en busca de sus sobras con el fin de sobrevivir.

Por supuesto ellos vestirán sus brillantes trajes con sus respectivos bolsillos podridos de corrupción.

Eduardo López

Together, of course

If I am not physically with you, don’t worry about that. My mind is always focus in yours. You have to feel me close to you because I am where your soul is forever.

Por supuesto juntos

Si no estoy físicamente contigo, no te preocupes. Mi mente siempre está en la tuya. Tienes que sentirme cerca porque yo siempre estaré donde tu alma esté.

Eduardo López

Me acompañará hasta la muerte

La más viciosa, alucinógena y excitante droga. La probé siendo muy joven y se apoderó de mí. Me hizo olvidar los estúpidos problemas de la juventud. Y me dió madurez, conocimientos y cultura para hacerme un hombre de verdad. Es un vicio que entró por mi sangre y desde entonces controla mi cuerpo. Sueño con él continuamente… Con sus subidas y bajadas de telón. Con el eco de mi voz en sus paredes. Con la fuerza, la grandeza y la pasión de sentirme enorme ante el expectante público. Esa droga que me volvió loco. Es y será siempre mi compañera de viaje. A esa sustancia venenosa la llaman teatro. Yo amo esa sustancia, yo amo al teatro. Y no se trata de que otros critiquen tu actuación, se trata de sentirte impulsado por la acción, la acción que tú y solo tú creas al interpretar.

Teatro, tú y yo juntos por siempre.

Eduardo López

ESPER-ARTE

Feliz día de la poesía.

En estos días tan difíciles os deseo mucha fuerza.

Eduardo López

ME QUIERE O NO ME QUIERE

Coronavirus y creatividad. Mantenga la calma, saldremos de esta. ¡Ánimo a todos!

Eduardo López

Turbio o confundido

Que me dejes vivir libre, le dije al espejo. No paraba de crecer mi nariz, esa era mi percepción. Mis orejas separadas se elevaban cuando mi rostro se reflejaba en la ventana de mi habitación. Intentaba mirarme de otra manera pero mis ojos solo veían defectos. Cogía mi móvil y colocaba la cámara interior para verme. Seguía viéndome deformado, realmente feo. Pensaba que nadie podría aguantar más de varios segundos mirándome. Cuando la mente está deprimida, la belleza se esconde entre cortinas de defectos imaginarios. Debemos cuidarnos por dentro, mimarnos y querernos mucho a nosotros mismos.

Vivir es la mayor suerte que tenemos. Todos somos belleza, observémonos juntos al espejo para ver cuánto nos parecemos.

Eduardo López

La película vital

Pantalla en blanco, butacas vacías y silencio completo. Tranquilidad e inspiración tocándose mutuamente. Se escucha una única respiración y es la mía. Está calmada, mi alma y también la sala. Suenan crujidos, son las palomitas entre dientes. Comienza la  proyección. Las emociones me pellizcan y la historia retuerce mi estómago. Se deslizan lágrimas, se plantan risas y mágicamente la historia se hace realidad.

Plano a plano los sueños se cumplen.